Iniciativas de Ley

Reforma al Art. 45, 87 y 147 del Reglamento Interior del Congreso General. Propuesta para que se usen las instalaciones electrónicas de la Cámara para verificar el corum y tomar la votación y para los Presidentes de comisiones rindan un informe trimestral.

  • Fecha de presentación: viernes, 28 de diciembre de 1984
  • Tema: Estado
  • Legislatura: LII (1982-1985)
  • Comisión: Reglamento y Prácticas Parlamentarias
  • Presentó: Dip. Florentina Villalobos
  • Dictamen:

Reforma al Art. 45, 87 y 147 del Reglamento Interior del Congreso General. Propuesta para que se usen las instalaciones electrónicas de la Cámara para verificar el corum y tomar la votación y para los Presidentes de comisiones rindan un informe trimestral.

28-Diciembre-1984

Reglamento Interior del Congreso General de los EUM

Dip. Florentina Villalobos

Señor Presidente; señoras y señores diputados: Con fundamento en el artículo 71 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, presento a esta soberanía, iniciativa de reformas y adiciones a los artículos 45, 87 y 147 del Reglamento para el Gobierno Interior del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos. Fundo esta iniciativa en la siguiente exposición de motivos:

Este Cuerpo Colegiado, por su esencia, es, para todo fin práctico, generador de trascendentes resoluciones que acondicionan o canalizan la vida nacional, a través de los decretos cuya expedición constituye precisamente nuestra función.

Somos los que tomamos las decisiones que, en pleno derecho, deben, al aplicarse, llevar la felicidad y la prosperidad al pueblo mexicano.

Difícilmente puede encontrarse algo de más importancia intrínseca para toda la colectividad. Por eso, la responsabilidad moral, legal y objetiva de los miembros del Congreso y, en particular de esta Cámara de Diputados, es de una oportunidad y de un alcance extraordinarios.

Nadie puede poner en duda este hecho y, sin embargo, estamos atestiguando y sintiendo todos, las formas casi irreverentes con que se maneja esa responsabilidad, en relación a la magnitud de la tarea. Se hace indeclinable la obligación de dejar testimonio en estos últimos días del último periodo de sesiones de que aquí se ha denunciado ya, la actitud perjudicial y contraria al interés nacional, que se despliega en los procedimientos y en la vida general del Congreso, cuando menos en lo que respecta a esta Cámara de Diputados.

En primer lugar voy a hacer una relación que gira alrededor del instrumento legal que técnicamente debe conducir la vida y las actividades del Congreso y de esta Cámara. Me refiero concretamente al Reglamento para el Gobierno Interior del Congreso que consta de 214 artículos. De estos artículos, 33 son violados, algunos de ellos sistemáticamente, a plena conciencia de los integrantes de las diversas mesas directivas. Para los tres periodos de sesiones se han elegido doce de ellas, sin que haya existido intención alguna de rectificar esa actitud, a pesar de que se han hecho denuncias en diferentes ocasiones.

La lista de artículos a la que me he referido no es exhaustiva. Refleja, en forma sustancial, el mal comportamiento de las autoridades de esta Cámara.

Nosotros tenemos la responsabilidad de explicar al pueblo nuestras fallas; de heredar a la próxima legislatura una estructura que no sea nada más una carga económica para los contribuyentes, sino el poder que fiscalice los actos del Ejecutivo y cuide los intereses de la Nación. Es ya intolerable el descrédito y la falta de confiabilidad de este Cuerpo Legislativo. Es conocidísimo el interés que la prensa nacional y sus lectores pusieron en la información de que en esta Cámara se cuentan los votos de los diputados en forma incorrecta. Es sabido también el hecho de que esta Cámara aprueba todos los proyectos del Ejecutivo, algunos dañinos para la Nación, sin el adecuado análisis.

Los cargos enumerados son muy graves para una institución que, como ésta, debe representar la pureza, la eficacia, el equilibrio y la capacidad para resolver los asuntos nacionales.

A continuación describiré algunos artículos que se han violado en diversas formas y momentos, algunos de ellos de manera sistemática:

Artículo 21, fracciones XV y XVI; artículo 22, artículo 25, fracción VII; artículo 28; artículo 29; artículo 33; artículo 47; artículo 50; artículo 58; artículo 66; artículo 67; artículo 68; artículo 69; artículo 80; artículo 87; artículo 91; artículo 93; artículo 102; artículo 103; artículo 106; artículo 109; artículo 112; artículo 129; artículo 147; fracciones I y IV; artículo 151; artículo 203; artículo 204; artículo 207; artículo 211; artículo 212 y artículo 213.

La falta de observancia de los artículos 21, fracción XVI, y 87, es de tal trascendencia que ha convertido a esta Cámara en un acuerdo inútil y gravoso para el país. Al no dictaminarse las iniciativas presentadas por los partidos de oposición, el pluralismo que representamos los diputados de los diversos partidos aquí presentes, no tienen ninguna vigencia.

El artículo 72 constitucional supone el pluralismo, no sólo de ideologías encarnadas en personas de diversos partidos, sino la posibilidad real de influir en la toma de decisiones. Todos sabemos que solamente las iniciativas procedentes del Ejecutivo y algunas del partido oficial, que para el caso es lo mismo, han sido dictaminadas y aprobadas a lo largo de más de cincuenta años.

En segundo lugar la violación de todo el capítulo relativo al funcionario de las comisiones, que tiene mucha conexión con los artículos mencionados en el párrafo anterior, frustra la posibilidad de los diputados que las integran, al no tomarse en cuenta sus aportaciones de enriquecer el patrimonio legislativo en beneficio del pueblo mexicano.

De las 32 comisiones integradas, solamente sesionan las que tienen que ver los asuntos enviados por el Presidente de la República, de manera apresurada y en muchas ocasiones sacando de las sesiones de la Cámara a los diputados para que la analicen en forma arrebatada las iniciativas que el mismo día deben conocerse en el pleno. Estas comisiones, que no funcionan o que se reúnen solamente para realizar visitas turísticas, son, por ejemplo, la de Pesca, la de Radio, Televisión y Cinematografía, la de Turismo, la de Energéticos, la de Defensa Nacional. Otras, como la de Corrección de Estilo y la de Biblioteca, nunca se reunieron en los tres años de la legislatura.

El Comité de Administración de acuerdo con el artículo 68 del Reglamento, debe ser renovado cada año en la primera sesión de cada periodo ordinario. Los diputados César Vieyra Salgado y Enrique León Martínez, presidente y secretario, respectivamente, no fueron removidos de sus cargos en ninguna ocasión, ni fue consultada esta Cámara para que continuaran en sus puestos como hubiera sido lo conducente.

La gravedad de que esta Cámara viole sus propias leyes internas es mayor si se considera que la dignidad personal de cada diputado se va dañando, hasta convertir a muchos de ellos en personas amargadas o cínicas. Las repercusiones de esta práctica corruptora y disolvente, trascienden al ámbito de esta Cámara.

El artículo 28 que dispone que la duración de las sesiones debe ser de cuatro horas, se transgredió en la inmensa mayoría de las sesiones celebradas en los tres periodos. Esto hizo imposible que los diputados, fatigados y mentalmente saturados dedicaran la atención y reflexión que cada una de las leyes exigía.

No se observaron los artículos 47 y 50 que obligan a los diputados a justificar sus faltas de asistencia y a que se publiquen los nombren de los diputados que hayan dejado de asistir durante diez días consecutivos. Al no observarse estos artículos se defrauda al pueblo que les paga.

En tercer lugar, otro capítulo que se debe denunciar es el relativo al tiempo que se pierde en pasar lista de asistencia. Por experiencia sabemos que se emplea, en término medio una hora en pasar lista, cuando la lectura de los nombres es normal. Pero cuando, por razones que desconocemos, se ordena a los secretarios que hagan tortuguismo, se ha empleado hasta 90 minutos entre pasar lista y leer el acta de la sesión anterior. De tal suerte, que la sesión se inicia después de las 12 del día. El tiempo fresco de los diputados se consume en esta tarea y se inicia el tedio.

En los tres periodos de sesiones se celebraron 141 sesiones; en ellas se gastaron en promedio 141 horas en pasar lista. Si multiplicamos esa cifra por 300 diputados que, en promedio asistían a las sesiones nos dan 42 mil 300 horas - diputado consumidas absurda e irracionalmente en la toma de lista de asistencia.

Algo similar ocurre en la toma de las votaciones. En cada una de ellas se emplean alrededor de 10 minutos. Nada más tomando una votación por sesión, en las 141 sesiones celebradas en los tres periodos, se consumieron 7 mil 50 horas - diputado.

El día 19 de octubre de 1982, el diputado Alberto González Domene propuso a esta Cámara que, por razones de eficiencia, se pusiera en funcionamiento el circuito electrónico para recoger las votaciones, tanto nominales como económicas, así como para verificar el qourum. Dicha proposición se turnó a la Comisión de Régimen, Reglamento y Prácticas Parlamentarias, cuyo presidente es el diputado José Luis Lamadrid Sauza. Para estas fechas estamos esperando una explicación a la falta de funcionamiento de este recurso electrónico.

El incumplimiento de las comisiones, además ha hecho que los diputados con auténtica vocación de legisladores hayan visto anuladas sus oportunidades de madurar y de crecer y así hacer más eficaz su tarea en beneficio de nuestro país. Como ciudadano, el diputado tiene derecho también a que la estructura le facilite actualizar sus potencialidades en un ambiente propicio donde encuentre estímulos y otra suerte de gratificación que no sea solamente la económica. La conciencia del propio valor de un diputado no tiene precio. La buena paga que recibimos no compensa el daño que muchos hemos sufrido, inmersos en este sistema que nos humilla y nos violenta.

Las horas muertas, interminables, que transcurren en la escucha de las exposiciones inconexas en los remedos de debates a propósito de diversas iniciativas que se proponen al Pleno, convierten a esta Cámara en parlamento de individuos que han perdido el juicio. Después de trece horas de escuchar continuamente sin siquiera un breve receso convierte esta práctica en un suplicio.

El tiempo para dar permisos y condecoraciones consume casi la mitad del tiempo de casi la tercera parte de las sesiones.

Hacemos un llamado a la Comisión de Régimen, Reglamento y Prácticas Parlamentarias, cuyo titular es el diputado José Luis Lamadrid, para que antes de terminar el tiempo de esta Legislatura entregue el nuevo reglamento. El que usamos actualmente es anterior a la nueva ley. Esta es de 1979, y aquél de 1937. Aunque el reglamento ha sufrido algunas modificaciones, éstas han sido irrelevantes y no resuelven la necesidad actual.

La falta de equidad y de verdadero espíritu plural de esta Cámara se manifiesta de manera hiriente en el siguiente balance: en las 141 sesiones se presentaron 137 iniciativas del Ejecutivo, de las cuales fueron dictaminadas 133; 15 fueron presentadas por el partido oficial, de las cuales fueron aprobadas 6, y 136 fueron presentadas por los diversos partidos políticos de oposición, de las cuales no fue dictaminada ninguna.

Esta situación nos lleva a hacer un examen muy severo de sus causas: No hay excusa, después de 175 años de la Independencia y de 75 de la Revolución Mexicana, para mantener esta situación de desigualdad y de malestar que se observa en millones de mexicanos, compatriotas nuestros. El Poder Legislativo que debió haber evitado el endeudamiento brutal, el crecimiento monstruoso del aparato gubernamental, el modelo económico equivocado, la corrupción desenfrenada, la quiebra del campo, la imposibilidad de elevar humanamente al mexicano, ha desertado de su misión.

Por los expuestos, en el ejercicio de la facultad que me confiere la fracción II del artículo 71 de la Constitución de la República, me permito someter a esa H. Soberanía la siguiente iniciativa de decreto:

Artículo primero. Se agrega un párrafo cuarto al artículo 45 del Reglamento para el Gobierno Interior del Congreso general de los Estados Unidos Mexicanos, para quedar como sigue:

Artículo 45. .......................................................................................

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Para pasar lista inicial y para verificar el quórum, se usarán las instalaciones electrónicas con que se cuenten las Cámaras, en todo tipo de sesiones.

Artículo segundo. Se agrega un segundo párrafo al artículo 87 que diga:

Artículo 87. ........................................................................................

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Los presidentes de las destinadas comisiones de la Cámara rendirán, ante su comisión, un informe trimestral, por escrito, del estado que guardan los asuntos que les han sido turnados. Si este informe acusa algún rezago, serán removidos de sus puestos después de ser oídos.

Artículo tercero. Se reforma el artículo 147 para quedar como sigue:

Artículo 147. La votación nominal se recogerá mediante el uso de las instalaciones electrónicas con que cuenten las Cámaras.

Artículo transitorio. El presente decreto entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el Diario Oficial de la Federación.

Túrnese a la Comisión de Régimen, Reglamento y Prácticas Parlamentarias. Imprímase.

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