Iniciativas de Ley

Que reforma el artículo 7o. Bis de la Ley de Aguas Nacionales, a cargo del diputado Francisco Arturo Vega de Lamadrid, del Grupo Parlamentario del PAN

  • Fecha de presentación: martes, 08 de noviembre de 2011
  • Tema: -
  • Legislatura: LX (2006-2009)
  • Comisión: No turnado a comisión
  • Presentó: Dip. Francisco Arturo Vega de Lamadrid
  • Dictamen: Sin dictamen

Que reforma el artículo 7o. Bis de la Ley de Aguas Nacionales, a cargo del diputado Francisco Arturo Vega de Lamadrid, del Grupo Parlamentario del PAN

Que reforma el artículo 7o. Bis de la Ley de Aguas Nacionales, a cargo del diputado Francisco Arturo Vega de Lamadrid, del Grupo Parlamentario del PAN

El que suscribe, Francisco Arturo Vega de Lamadrid, diputado integrante del Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional a la LXI Legislatura de la Cámara de Diputados, con fundamento en lo establecido en la fracción II del artículo 71 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, así como en los artículos 6, numeral I, fracción I, 77 y 78 del Reglamento de la Cámara de Diputados, someto a consideración de esta honorable asamblea, la siguiente iniciativa con proyecto de decreto, que reforma y adiciona la fracción III del artículo 7o. Bis de la Ley de Aguas Nacionales, al tenor de la siguiente

Exposición de Motivos

El agua potable es mucho más que un bien o un recurso natural, es concretamente un derecho humano de primer orden y un elemento esencial de la propia soberanía nacional, esencial para el pleno disfrute de la vida y de todas las garantías inherentes a toda persona.

Según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, el agua cubre 75 por ciento de la superficie terrestre; 97,5 por ciento del agua es salada, sólo 2,5 por ciento es dulce. Los casquetes de hielo y los glaciares contienen 74 por ciento del agua dulce del mundo. La mayor parte del resto se encuentra en las profundidades de la tierra o encapsulada en la tierra en forma de humedad. Sólo 0,3 por ciento del agua dulce del mundo se encuentra en los ríos y lagos. Es decir, para uso humano sólo se puede acceder, a menos de 1 por ciento del agua dulce superficial subterránea del planeta.

Debido a estas circunstancias, sólo una pequeña parte de la población, en particular en los países en desarrollo, tiene acceso a un suministro de agua de calidad aceptable, por ello la urgente necesidad de tomar conciencia sobre el cuidado del uso del agua.

El impacto de la falta de agua potable se traduce en que casi la mitad de los habitantes de los países en desarrollo, sobre todo niñas y niños sufren enfermedades ocasionadas, directa o indirectamente, por el consumo deficiente de agua potable o de alimentos contaminados, por organismos patógenos que se desarrollan en el agua, de acuerdo a la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Acentuando el problema, el crecimiento demográfico y el avance científico y tecnológico aumentan día a día la demanda de agua cuya oferta permanece constante, habiendo incluso disminuido en términos relativos.

A nivel de América Latina, los datos del Banco Mundial (BM) sobre Salud y Medio Ambiente revelan que alrededor de 76 millones de personas, no tiene acceso a agua potable, proporción que se duplica en el caso de las zonas rurales, mientras que 60 por ciento de las viviendas urbanas y rurales con conexión no tienen un abastecimiento continuo. Respecto a la eliminación de aguas residuales, menos de 50 por ciento de la población está conectada a redes y una tercera parte depende de sistemas individuales; sólo 14 por ciento del volumen total es tratado, en muchos casos en lagunas de oxidación obsoletas. Es importante resaltar que en los países en desarrollo, casi la mitad del agua potable de los sistemas de suministro se pierde por filtraciones, falta de mantenimiento y conexiones ilícitas, lo cual aumenta la vulnerabilidad frente al acceso a este recurso.

Considerando lo anterior, se requiere que los gobiernos adopten las medidas necesarias destinadas a garantizar el derecho al agua potable a toda persona. Hoy los problemas del agua están más relacionados con una mala gestión que con la escasez de ese recurso, y México es una clara muestra de ello. La mayoría del agua empleada para la agricultura se desperdicia por pérdidas y evaporación.

A ello se agrega el progreso tecnológico que demanda cada vez más agua no sólo para los usos clásicos, bebida y abastecimiento de poblaciones e irrigación, sino para generar energía, hacer funcionar nuevas industrias e incrementar el transporte fluvial, determinando así que el agua ya no es un elemento abundante en zonas húmedas.

La obligación de los gobiernos de respetar el derecho de acceso al agua potable, en el marco de la legislación sobre derechos humanos se encuadra de manera amplia en los principios de respeto, protección y satisfacción de las necesidades humanas.

En México 65 por ciento de las regiones hidrológicas en el país tienen problemas de disponibilidad de agua y las cifras de contaminación de cuerpos de agua son alarmantes. Es importante recordar que el problema del agua no es sólo poder acceder a ella de cualquier manera, sino que la calidad, cantidad y condiciones de este acceso debe ser adecuado y equitativo para que en realidad las personas puedan disfrutar de este derecho. Hoy en día aproximadamente 12.8 millones de personas carecen de agua potable de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Ahora bien, si bien es posible cobrar por el acceso a agua potable y saneamiento básico, cada uno de los estados de nuestro país debe implementar medidas para garantizar el abastecimiento de la misma aún cuando las personas no puedan pagar por este servicio, deben tener la posibilidad de acceder a éste, dado su condición de derecho humano y la vinculación con el disfrute de la vida.

Mi propuesta es que a partir de ahora el acceso al agua potable y saneamiento básico no sea sólo parte de un servicio que el estado puede o no prestar, sino que este acceso y saneamiento básico sea universal por garantía de ley, y por lo tanto debe darse a todas y todos, de forma equitativa, lo anterior en apego a lo que dispone el artículo 115 constitucional en su fracción III y el numeral 1 de la Ley de Aguas Nacionales, reglamentaria del artículo 27 de nuestra Carta Magna.

El agua y los servicios e instalaciones de agua, deben ser accesibles a todos de hecho y de derecho, incluso a los sectores más vulnerables y marginados de la población, sin discriminación alguna por cualquiera de los motivos prohibidos. Los costos y cargos directos e indirectos asociados con el abastecimiento de agua deben ser asequibles y no deben comprometer ni poner en peligro el ejercicio de otros derechos reconocidos.

Además esta reforma pretende complementar, en concordancia con la reforma aprobada por esta Cámara de Diputados el pasado 27 de abril de este mismo año al artículo 4o. de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, mediante la cual se incluye el derecho al agua potable en una más de nuestras garantías individuales, y se espera sentar las bases para una nueva legislación secundaria al respecto, considero que por la importancia del tema conviene además de garantizar dicho derecho, sea reformada la legislación vigente exigiendo a los tres niveles de gobierno a garantizar el cumplimiento del derecho al agua potable para todos los mexicanos, que el estado tome acciones concretas y efectivas por asegurar que se disminuya la contaminación del agua, así como el buen manejo del agua mediante mejores políticas públicas y que se tomen las decisiones adecuadas para asegurar que el agua sea para todos.

Advertidos de la importancia y gravedad del derecho de acceso de toda persona al agua potable necesaria, los exhorto compañeros diputadas y diputados, en franca colaboración y complementariedad, asumir, con la participación de la comunidad, la protección, el uso racional y solidario, del aprovechamiento, la preservación y recuperación de nuestros recursos hídricos a favor del pueblo de México.

En razón de lo anterior, de conformidad con la motivación antes expuesta, someto ante esta honorable soberanía, la presente iniciativa con proyecto de

Decreto que reforma y adiciona la fracción III del artículo 7 Bis de la Ley de Aguas Nacionales

Artículo Único. Se reforma y adiciona la fracción III del artículo 7 Bis de la Ley de Aguas Nacionales, para quedar como sigue:

Artículo 7 Bis. Se declara de interés público:

I. ...;

II. ...;

III. La descentralización y mejoramiento de la gestión de los recursos hídricos con la participación de los estados, del Distrito Federal y de los municipios, los cuales deberán garantizar el abastecimiento de agua potable que cumpla con los estándares máximos para ser consumida a cada persona mismo que deberá ser continuo y suficiente para los usos personales y domésticos, siempre y cuando se cumpla con los pagos de la tarifa establecida, en los asentamientos regulares conforme a la normatividad correspondiente;

IV...;

Transitorios

Artículo Único. El presente decreto entrará en vigor el día siguiente al de su publicación en el Diario Oficial de la Federación.

Palacio Legislativo de San Lázaro, a 27 de octubre de 2011.

Diputado Francisco Arturo Vega de Lamadrid (rúbrica)

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